Videojuegos (y algo más…)

En este capítulo, les voy a hablar sobre los videojuegos.

-Definitivamente Exe pasó de las drogas blandas a las duras-
No! Estar solos nos hace reflexionar y pretendo volcar los frutos de mis interesantísimas (?) y profundas (?) reflexiones en estas lineas..
En este caso, sobre los videogames!

Quiero contarles cómo los videojuegos me ayudaron y me ayudan a ser quien, como soy y a tomar decisiones.
Los que me conocen bien, saben que soy fiel amante y seguidor de los fichines. Sean los old school, los del celular o los de la play o lo que venga.

De chiquito mi tío tenía un videoclub, de esos a los que la gente iba a alquilar VHS y se podía pasar largos minutos eligiendo un título. Como mi familia fue siempre muy unida, me pasaba fines de semana enteros y si mal no recuerdo algún que otro día de semana en su casa y obviamente, ayornado al mercado de los VHS estaba el recién venidero mercado de los jueguitos. Ese fue mi primer contacto, si no me equivoco, con el hermoso “Family Game”, en el cual los cartuchos eran más grandes que mi propia cabeza en ese momento.
Pero mi real primer amor fichinezco empezó con el SEGA y se terminó de asentar con SACOA y los fichines grandes, esos que antes salían 25 o 50 centavos la ficha, dependiendo si el juego era nuevo o no.
Todos los domingos íbamos religiosamente con mi viejo y Ema (mi hermano) a sacoa y nos pasábamos horas y horas ahí dentro. Después, en casa, la jodita de los jueguitos seguía con el Sega y más adelante con la Play, el Nintendo y la PC.
Me puse memorioso pero el punto se entendió; siempre fui un fiel amante de los jueguitos.
Me encantan y siempre me encantaron y estando en Tonga finalmente pude entender el por qué.

¿Por qué, Exe? preguntarán los lectores

Los videojuegos de principio a fin proponen desafíos y muchas veces nos dejan elegir la dificultad con la que podemos jugar; fácil, media o difícil. Esto depende de si somos nuevos jugando al juego o si ya lo jugamos alguna vez anteriormente en lo de algún amigo tan vicioso como nosotros y sabemos cómo viene la mano…

Breve aclaración melancólica:
Ema y yo, jamás empezamos un juego en el nivel fácil. Fue siempre una regla entre hermanos de esas que no se dicen pero que los dos saben que existen y de hecho cuando empezábamos algunos juegos en el nivel “medio” nos gastábamos e incitábamos a empezarlo en el nivel “difícil”.
Nacimos en la década de los fucking jueguitos y empezar un juego en el nivel fácil, para nosotros era como insultar a la consola, al juego y a nosotros mismos! Esto no quiere decir que todos los juegos nos resultaban fáciles pero bueno, ese es otro tema.
Fin de la aclaración.

En los jueguitos, por lo general, la idea es ir avanzando en una historia en la que somos el personaje principal, atravesando y recorriendo caminos, a veces buscando pistas o lugares escondidos, encontrándonos en distintas oportunidades con personajes extraños en los que debemos confiar (o no), siempre dependiendo de nuestro criterio y nivel de experiencia, para seguir adelante. Como todos saben, avanzamos de nivel en nivel, siendo siempre el nivel venidero más difícil del que dejamos atrás, esto sin importar la dificultad que hayamos elegido al inicio del juego.
Siempre empezamos siendo in-experimentados en el nivel más básico y a medida que vamos recorriendo nuestro camino, vamos adquiriendo experiencia y subiendo de nivel en nivel progresivamente.
Generalmente, cuando estamos alcanzando el punto máximo en un nivel aparece un JEFE el cual va a ser lo imposible para que no podamos pasar al siguiente nivel.

Aunque los “jefes” siempre son un dolor de cabeza, en los jueguitos existe algo que a muchas veces se torna más difícil que derrotar al jefe de un nivel. Esto es: quedarse atascado.
Sea el juego que sea, siempre en algún nivel nos quedamos atascados. Sea porque no podemos encontrar la llave para abrir una puerta. Sea porque en el jueguito de carreras no llegamos a cumplir con el tiempo límite que tenemos para terminar una vuelta. Sea lo que sea, siempre en algún momento nos quedamos atascados y es la intuición y la experiencia del jugador lo que le permite después de varios intentos, análisis, y porque no un poco de intuición, des-atascarse y seguir adelante.
Así es como con esmero, y largas horas (y la gloriosa ayuda de la aparición de internet y de una revista que se llamaba Top Kids) de jugar y jugar siempre, con Ema, encontrábamos la forma de avanzar y des-atascarnos a nuestra manera.

Basta de hablar de los jueguitos. Ahora, lo importante.

Hoy, 27 de agosto en Tonga, me puse a pensar y reflexionar en todo esto y me doy cuenta que vivo mi vida como si fuese un video juego. De hecho, si nos ponemos a pensar, todos vivimos nuestras vidas de esa manera

Say Whaaaaat?

Si, vivimos nuestras vidas como si estuviésemos en un videojuego. Meditenlo.

Cómo?

Por mi parte, hace 7 meses, al elegir viajar, sentí que salí del nivel “fácil” y elegí el nivel “difícil”. Si, me salteé el nivel medio, por lo que el nivel difícil realmente es DIFÍCIL pero, como ya les dije antes, no soy de los que juegan en fácil.

Llegué a la conclusión de que, al igual que en los jueguitos, somos artífices de nuestro camino y nuestras decisiones.
En lenguaje gamer, yo soy dueño de MI joystick!
Se que cada una de estas decisiones nos va a llevar a cruzarnos con paisajes y personajes distintos, algunos buenos, otros malos, pero queda en nosotros escuchar y analizar lo que cada uno tiene para decir para tomar lo necesario y después de tomar una decisión (sea cual fuere), como regla fija, seguir avanzando.

Gracias a los jueguitos también aprendí que después de una situación engorrosa o de peligro o de esas en las que hay que dejar TODO, siempre lo que sigue es una situación tranquila que tarde o temprano nos va a mostrar los frutos de todo lo que dimos para llegar a ese punto.

Aprendí a buscar pistas, a escuchar y a saber elegir. A saber salir de una situación en la cual me sentía estancado, guiándome sólo por mi intuición, o a veces con alguna ayudita externa, al igual que en los fichines.

Aprendí que si bien muchas veces podés ganar, otras podés perder pero siempre vas a poder volver a meter una ficha de nuevo, volver a jugar el nivel (quizás en una dificultad menos difícil) y darte revancha.

Aprendí que todo nivel tiene su “JEFE” el cual se va a encargar de hacernos la vida imposible y de evitar que ascendamos al siguiente nivel, pero con esmero, experiencia e insistencia, todo jefe es derrotable aún en el nivel “very hard”!

Aprendí a que si yo no puedo pasar un nivel y otra persona si, simplemente porque esa persona es más experimentada que yo en la materia, lo único que tengo que hacer es sentarme y mirar como esa persona lo hace, preguntar y ¡aprender!

La reflexión más fuerta:
Lo más interesante de sentir la vida como un videojuego, es el hecho de saber que en algún momento va a aparecer el cartel de “Game Over”.

Al ser consciente de esto, nuestro único objetivo en la vida va a ser subir de nivel en nivel, aprender, ganar experiencia para transmitirla a otros “jugadores”, para que cuando llegue el momento en que se termine el juego, haber sido no sólo un jugador, sino EL JUGADOR!
En lenguaje gamer de los fichines old school: Que tu nombre aparezca cuando un jugador termina el juego, en el top 10 de los mejores jugadores Jaja.

Les dejo una secuencia de una simple ida a la playa que quiero usar de forma figurativa para que entiendan de qué hablo.
Generalmente a la playa voy en bici y como ya conté en la nota LENTO, ando en bici desde chiquito y me gusta mucho andar sin manos, es una forma de “ponerme a prueba”.

Acá, la secuencia:

Objetivo, la playa. Primero, un camino de tierra, regular, fácil, tranquilo. Al final, el momento de tomar la decisión de a dónde ir; seguir derecho, izquierda o derecha. La playa más linda está a la derecha así que allá vamos.
Objetivo, la playa. Primero, un camino de tierra, regular, fácil, tranquilo. Al final, el momento de tomar la decisión de a dónde ir; seguir derecho, izquierda o derecha. La playa más linda está a la derecha así que allá vamos.
Habiendo dejado atrás el camino
Habiendo dejado atrás el camino “fácil” empieza la verdadera travesía sin manos: aparecen grandes obstáculos (cráteres) a veces llenos de agua y otras con piedras… una pizza!
El recorrido se hace cada vez más intenso, Esta seria la dificultad
El recorrido se hace cada vez más intenso, Esta seria la dificultad “media”; acuérdense que estoy andando sin manos! En esta parte del recorrido los cráteres y las piedras son continuos…
En esta se aprecia un poco más el detalle de la anterior.
En esta se aprecia un poco más el detalle de la anterior.
El camino deja de ser camino. Esta claramente es la parte difícil. Se pierden los rastros de huellas de autos y el andar es casi imposible. Aún así traté de seguir un poco más andando sin manos...
El camino deja de ser camino. Esta claramente es la parte difícil. Se pierden los rastros de huellas de autos y el andar es casi imposible. Aún así traté de seguir un poco más andando sin manos…
Hasta que llegué a esta parte del recorrido. La bici indica por dónde sigue el camino. Esta parte sería el bonus track una vez acabado el juego. Imposible siquiera andar con la bici por el caminito mínimo!
Hasta que llegué a esta parte del recorrido. La bici indica por dónde sigue el camino. Esta parte sería el bonus track una vez acabado el juego. Imposible siquiera andar con la bici por el caminito mínimo!
Acá pueden ver cómo sigue el caminito el cual termina en la maleza y en unas piedras que hay que bajar para llegar al
Acá pueden ver cómo sigue el caminito el cual termina en la maleza y en unas piedras que hay que bajar para llegar al “final del juego”; THE BEACH!
Superado el tramo del mini-camino, llegamos a las piedras. Acá la bici va al hombro y bajamo como podemooo! jajaja
Superado el tramo del mini-camino, llegamos a las piedras. Acá la bici va al hombro y bajamo como podemooo! jajaja
Seguimos bajando un poco más y ya divisamos la playa, objetivo 90% cumplido!
Seguimos bajando un poco más y ya divisamos la playa, objetivo 90% cumplido!
Game over, you win!
Game over, you win!

Y vos, trotamundos, ¿cómo vivís la vida?

Exe Guerra Written by:

Primero fue Nueva Zelanda. Después Tonga, Asia y Argentina. En Australia encontré el amor (y la muerte). Hoy: Irlanda. Mañana: Dinamarca. Intentando descubrirme a mí mismo a través de estos textos que nacen en mi corazón.

4 Comments

  1. […] Yo una vez estuve en tu lugar. Hoy son ya 3 años desde que dejé todo y me fui a la mierda y no me arrepiento de nada. Bueno, quizás si me arrepienta de haber vendido la play 3 pero por un temita de adicción extrema a los videojuegos… […]

  2. […] Yo una vez estuve en tu lugar. Hoy, ya son 3 años desde que dejé todo y me fui a la merd y no me arrepiento de nada. Bueno, quizás si me arrepienta de haber vendido la play 3 pero por un temita de adicción extrema a los videojuegos… […]

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