Palabras para un amigo

El que conoce a los hombres es sabio;
El que se conoce a si mismo está iluminado.
El que vence a los otros es fuerte;
El que se vence a sí mismo es poderoso.
El que se contenta con lo que tiene es rico;
El que obra con determinación tiene voluntad.
El que es capaz de mantener su posición resistirá mucho tiempo;
El que es capaz de mantener su influencia vivirá después de su muerte.

Confiamos en que todo va a estar bien.

No siempre, sólo cuando todo sale bien.

¿Qué quiere decir que “todo sale bien“?

¿Acaso no sale todo bien siempre?

El hecho de que todo salga bien, depende también de ese momento en el que “creemos” que algo no salió bien.

Pero volviendo al hecho… todo sale bien. SIEMPRE.

La mente es rebuscada y no nos permite ver el hecho en sí.
Vamos y volvemos.
Focalizamos en tiempos que ni siquieran existen.

Nuestros pensamientos están allá, en el pasado o aún más allá, en el futuro, pero rara vez están acá, en el único tiempo que existe.

Y esto no es algo irreal.
Al contrario; es lo más real que existe.

Estoy hablando del hecho. De lo que es.

Porque ahora, este momento en el que estás leyendo ESTO, simplemente… es.

Y ahora, también es.

Y vivimos sólo en un ES. No vivimos en un fue ni en un será.

Vivimos en el ES. Y todo trasciende en el ES.

Pero es difícil vivir en el ES.
Corrección; es difícil VER el ES, es muy simple vivir en el ES, porque… es lo único que existe.

Lo complicado es darse cuenta.
Entrar en conciencia de que no existe nada más, solo lo que es.

Cuando vivís en el ES, el vuelo de una gaviota se transforma en algo magnífico.
Porque ese momento es, y no volverá a ser.

Y eso, eso es la muerte.

¿Por qué creemos que la muerte es algo que vive en el fue o en el será?

En el fue, porque se llevó a los abuelos, a los perros, a papá. En el será porque se va a llevar a los amigos, a los amores y a nosotros.

Pero la muerte vive en el es. Porque cuando mueras, en ese preciso momento, la muerte va a ser.
En ese momento, en ese instante.
No algo del pasado o algo del futuro.
La muerte VA A SER.

Así como la vida ES, la muerte ES.

Entonces vida y muerte conviven.

Y eso que existe entre vida y muerte se llama amor.
Pero no es el amor por algo, o por alguien. No es el símbolo del amor que creamos en esta sociedad que día a día genera más tráfico (de todo).

Es un amor que pocos conocen.

Algunos alguna vez olieron ese amor. Pero se dejaron seducir por otros estímulos.

Este amor del que escribo, es el amor del ES. Porque es el único amor que existe. El verdadero. Y sólo aquel que puede entender que todo trasciende en el ES, puede percibir el perfume de este amor.

Nadie lo entiende porque tiene miedo.

Y ahora… ahora vas a pensar que no tenés miedo.

Pero sí, tenés miedo. Como yo. Como él.
Todos tenemos miedo y no está mal tener miedo. Miedo de lo que pueden llegar a decir o pensar. Miedo.
Entonces el miedo también ES y convive con la vida y la muerte.

A veces lo ocultamos o intentamos suprimirlo. Pero el miedo sigue ahí. Es. Ahora.

Y ahora.

Y ahora.

Y… ¿qué hacemos con este miedo?

Va, la pregunta sería: ¿hay algo que podamos hacer con el miedo?

No.

No podemos hacer nada. Porque el miedo ES, así como la vida, como la muerte, como nosotros.

Y no hay nada que podamos hacer con la vida y con la muerte, así que tampoco con el miedo.

Viajar no nos va a salvar, créanme, yo ya lo he intentado.

¿Drogas? Pueden probarlas, aunque no van a llegar muy lejos. Tarde o temprano se van a dar cuenta que vuelven a lo mismo.

Entonces… ¿qué nos queda?

Nos queda ser.

Y nada más.

Porque la única forma de vivir en el ES, es; siendo. Siendo parte de los momentos, sin estar en otro lado. Porque muchas veces nuestro cuerpo está, pero nosotros no.

Entonces tenemos que SER en cuerpo y mente. Y esto no es un refrán budista ni una práctica del más allá. Esto es hoy. Ahora.

Y ahora.

Y también ahora.

Pero estamos tan tan ocupados, pensando en lo que fue y será que nos olvidamos de lo que realmente es.

Sean gente.

Sean.
Exe Guerra Written by:

Primero fue Nueva Zelanda. Después Tonga, Asia y Argentina. En Australia encontré el amor (y la muerte). Hoy: Irlanda. Mañana: Dinamarca. Intentando descubrirme a mí mismo a través de estos textos que nacen en mi corazón.

2 Comments

  1. 31 octubre, 2015
    Reply

    Nos cuesta y tanto. Ser, hoy, ahora.
    ¿Lo lograremos algún día? Mi miedo justamente está en el miedo a no lograrlo.
    Saludos queridísimo.

    • etsequiel
      31 octubre, 2015
      Reply

      ¿Lo lograremos? Saludos linda 🙂

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