Lento

Porque yendo lento se llega mejor…

Hace unos días aprendí que yendo lento se llega mejor. Parece una idiotez, parece el slogan de la publi de “luchemos por la vida”, pero es real.

Cabe aclarar que es una de esas conclusiones que sólo tienen sentido en algunos momentos CLAVES de nuestra existencia. Sé que más de uno de ustedes va a leer esto y va a pensar para sí mismo: “Yo siempre hago las cosas bien, sea rápido o lento”. Perdón pero no. Y no es que es un no con grises. ¡Es un NO definitivo mierda!

Cuando era más chico siempre me molestaba mucho MUCHO que Ema (mi hermano) hiciera las cosas lento. El boludo siempre pero siempre se tomaba su tiempo para hacer sus cosas, no importaba si vos estabas apurado y dependías de él para hacer tal o cual cosa o llegabas tarde a tal o cual lugar. El siempre se tomaba su tiempo. Y no es que lo hacía apropósito para molestarme (muy raro) o alguna vez se “arrepentía” de haberse tomado su tiempo. Siempre lo hacía y siempre lo va a hacer.
Recién ahora, estando acá en NZ y habiendo experimentado lo que experimenté, me di cuenta del por qué de su lentitud. De hecho me alegro mucho de haber tenido un hermano que siempre me mostró que hacer las cosas lento llevaba a buen puerto. Lástima que tuve que darme la cabeza contra la pared (o más específicamente sufrir un cuasi calambre arriba de una bici) para darme cuenta…

La historia comienza un día de Abril, en el que, en el “Poplar Lodge” (mi casa en Arrowtown) pedí prestada una bici para recorrer los alrededores. Los que trabajamos ahí tenemos acceso free a las bicis.

La Señora Bici

Agarré la bici y empecé a pedalear, destino “Lake Hayes” (10 kms.). Feliz por pedalear nuevamente (quienes me conocen en serio saben que anduve toda mi vida arriba de una bicla) arranqué a fondo, como nos gustó siempre a los Guerra brothers jaja. No en serio, pedaleé muy rápido y como un pavo me cansé, así que al cabo de unos minutos aflojé un poco y seguí viaje…

A mitad de camino me encuentro con una GRAN bajada. Cuando digo GRAN bajada es una GRAN bajada. Dos señoras no tan mayores estaban subiendo la bajada (obviamente en sentido contrario al mío) por lo que tuve que esperar a que terminen de subir para poder avanzar yo. Cuando las veía subir pensaba por dentro; “qué flojitas, tanta bici, tanta vestimenta y qué poco huevo para subir esta “montañita”, seguro que a la vuelta me la como cruda”. Las señoras pasaron y bajé obviamente a los cañazos. Recorrí el lago y a la vuelta me encontré con “la montañita”…

Me predispuse mentalmente a subirla sin bajar un pie de los pedales, si era necesario usando el cambio más bajo de la bici y pedaleando como un condenado. Tomé impulso, pedaleé a fondo y empecé a subirla. Creó que si hice 5 metros fue MUCHO.
Resultado: AGOTADO y cansado, desilusionado y decepcionado de mi mismo, tristeza e impotencia, todo junto. Mi cabeza no quería aceptarlo, hice todo el esfuerzo que pude pero tuve que finalmente bajarme de la bici y subir caminando con la bici al lado…
¿Cómo alguien que anduvo toda su vida en bici no puede subir una puta montaña poniéndose al mismo nivel que las 2 minas que subieron antes? Inaceptable.

Volví al hostel, dormí, me levanté, limpié y pedí de nuevo la bici. No me iba a dejar ganar por la montaña…
Volví e intenté de nuevo. Mismo resultado aunque esta vez llegué un poco más arriba. TRISTE.

Al día siguiente yendo camino al supermercado (esta vez en auto) me crucé con una familia que viajaba en bici. Literalmente, viajaban en bici. Los 2 padres tenían todo un equipo gigante en el que, cada uno con su bici individual, llevaba a cada uno de sus hijos adelante y el equipaje atrás y viajaban así; en bici. Después de observarlos un rato, me di cuenta que iban despacio, pero no despacio normalmente. Iban excesivamente despacio. Al principio me pareció una taradez que fueran tan despacio pero después me di cuenta que era adrede y productivo (seguro eran alemanes!).

El ir despacio les permitía pensar cada una de sus pedaleadas; concentrar toda su voluntad y ganas en ESA pedaleada. Les permitía no cansarse y tener que abandonar sino que realizar un esfuerzo progresivo, lento y significativo que les permitía poco a poco ir avanzando. En ningún momento bajaron los pies de sus bicis y siguieron pedaleando y pedaleando y pedaleando. Al poco tiempo ni me di cuenta y desaparecieron de mi campo visual…

Día siguiente: me levanto, limpio el hostel, pido la bici, voy a la montaña.
Me acuerdo de la familia y su pedaleo LENTO.
Me concentro en mi empresa. En llegar a la cima sin abandonar, pero esta vez sin querer hacerlo rápido, atolondrado, de forma abusiva, tomando impulso.
Todo lo contrario.
Me concentro en hacerlo LENTO. Lo más lento posible, cuanto más lento mejor, sintiendo cada pedaleada como un milímetro más para llegar sin siquiera habiendo tomado impulso.

Dicho y hecho, yendo lento me tomó un buen rato pero lo pude hacer.
Resultado: gratificación, alegría, confianza en mi mismo sintiéndome como un espartano, UN CAPO.

Después de haber subido la montaña, que acá sería “colina” me tomé un minuto, estacioné la bici al lado y como buen argento (que le saca foto a sus logros) le saqué una foto a uno de mis logros de este lado del mundo.

No se sorprendan con el nombre de la colina que me jodió la vida durante varios días.

Coincidencia o no se llamaba Christine´s Hill…

Christine´s Hill

Les dejo también algunas otras fotos que saqué en las tantas pedaleadas…

Colores
Más colores

Moraleja 1: Nunca mal pensar de 2 viejas porque podés tener tan mal estado físico como ellas JA!

Moraleja 2: Haciendo las cosas lento nos garantizamos el hecho de hacerlas bien.

Moraleja3: ¡Escuchen y aprendan de sus hermanos mayores!

Namaste.

Exe Guerra Written by:

Primero fue Nueva Zelanda. Después Tonga, Asia y Argentina. En Australia encontré el amor (y la muerte). Hoy: Irlanda. Mañana: Dinamarca. Intentando descubrirme a mí mismo a través de estos textos que nacen en mi corazón.

3 Comments

  1. 2 febrero, 2014
    Reply

    Yo vendría a ser ” la Ema”, siempre me tuvieron que esperar a mí jajjaja Ahora que empiezo a viajar en bici voy a tomar el lema de “lento pero seguro” y te cuento cómo me va =) Saludos!

    • 3 febrero, 2014
      Reply

      Excelente, vas a ver que lento vas a llegar mejor! Por dónde vas a viajar en bici? Éxitos 🙂

      • 4 febrero, 2014
        Reply

        Seguro! En principio norte de Brasil, las Guyanas y Surinam =)

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *