En Camboya me quisieron robar

Este post nace a partir de una nota que escribí para mí mismo en mi diario de viajes tiempo atrás:

En Camboya me quisieron robar y fui salvado por mi argentinidad.
Nunca desactives por completo tu chip de latino al viajar.

Esta larga historia que les voy a contar ocurrió ya hace un par de años. Nunca creí oportuno contar desgracias pero considero éste un buen momento para dar a luz esta anécdota que estuvo guardada entre las más oscuras de mi viaje por el Sudeste Asiático durante mucho tiempo.

Allá por Octubre del 2013 me encontraba divagando por el Sudeste Asiático…

El primer país al que llegué fue Malasia.

Para los que estén planeando su viaje por el Sudeste, en Malasia conocí:

Kuala Lumpur

Melaka

Perhentian Island

Langkawi

Les ULTRA recomiendo Perhentian Island.
Bah, a mi me gustó.

En Kuala Lumpur les recomiendo éste host. Tengan en cuenta que es asiático y sus formas de demostrar afecto pueden resultar un poco… extrañas. Más allá de sus formas, es una excelente persona y súper recomendable!

Después de Malasia, seguí viaje hacia Tailandia.

En Tailandia conocí:

Krabi – Phuket – Phi Phi

Bangkok

Chiang Mai – Pai

Vayan a Pai.

Y si pueden, hagan un curso de meditación en Chiang Mai.

Coman mucho Pad Thai callejero y háganse hacer MUCHOS masajes. No happy ending please!

Después de Tailandia, seguí hacia Camboya donde conocí los fantásticos templos de Angkor Wat y la capital del país. No conocí las playas camboyanas porque ya había tenido demasiada playa en Tailandia y mi interés próximo era el de conocer Vietnam.

Vietnam lo hice de Sur a Norte con un Open Bus ticket de The Sinh Tourist. Recuerdo en su momento que era un poco más caro que las demás pero el servicio EXCELENTE. Y cuando digo excelente me refiero a tiempos de partida y llegada de buses, asientos 100% cama en la mayoría de los tramos y atención personalizada (una agencia de la compañía) en casi todas las ciudades o al menos las más grandes. Aún así tengan cuidado que muchas veces hay oficinas fakes disfrazadas con un logo y no resultan ser las reales. Para saber al 100% si una oficina es real o no, pueden ingresar a este link.

Para no perder el hilo del tópico, volvamos a Camboya…

Después de visitar las alucinantes playas tailandesas y la hermosa locura y templos de Bangkok me predispuse a llegar a Camboya para cumplir mi sueño de conocer Angkor Wat.

Dato de color:

Wat, derivado de la palabra Pali avasa, en tailandés significa “colegio” o “escuela”.

A Siem Reap llegué en avión. Mi objetivo era ir por tierra pero en todos los hostels y blogs de viaje había leído de gente que la había pasado mal en las fronteras y sinceramente quería llegar TRANQUILO a los templos sin dolores de cabeza ni contratiempos así que opté por el avión.

Pasé dos hermosas semanas en Siem Reap andando en moto, visitando los templos a mi tiempo, tomando mucha cerveza barata y comiendo comida local.

El momento de seguir adelante había llegado así que mi próximo destino sería Phnom Penh.
Así fue como me subí un Bus – aproximadamente 6 hrs – y llegué a la capital Camboyana.

Una vez ahí, caminé y caminé y caminé hasta encontrar un hostel que me hiciera sentir como en casa. Sinceramente no recuerdo el nombre pero era una especie de restaurant que en la parte de arriba tenía habitaciones. Aire acondicionado bastante bueno, duchas “Ok” y colchones sin bed bugs, básicamente lo que toda rata latinoamericana necesita para sentirse “querido” ja!

Como no tenía ningún plan específico en Phnom Penh, más allá de visitar los campos de concentración (experiencia DURA) y caminar al costado del río, eso fue lo que hice. Visité los campos de concentración (…)


Si pueden lean este libro ,cuyas copias circulan mucho por Camboya para entender un poco más la historia del país y las caras de las personas ¡Sumérjanse un poco más profundo!


(…) Y caminé mucho al costado del río.

Caminé, caminé y observé.

Observé mucho.

En una de mis tantas caminatas en un día como cualquier otro, un hombre camboyano de unos 55 años o más, pequeño de estatura, algo calvo y con una linda sonrisa, que se encontraba sentado en uno de los banquitos al costado del río, me saluda haciendo un gesto con la cabeza.

Yo, ser humano de este planeta, le devuelvo el saludo y dado que iba en su dirección, casi como a su encuentro, cuando le paso por al lado, lo miro nuevamente; cruzamos miradas y me lanza en un bien hablado inglés, la nunca fuera de moda – Where a re you from? – a lo que yo, asombrado porque desde mi corta experiencia no había visto a muchos camboyanos hablando tan bien inglés, le respondí con un – ARSHENTINA! – (sí, con sh, un boludo total).

Acto seguido, el hombre de mirada noble, con asombrado me devuelve un – Wooow really? My cousin is going to Argentina in a few months to study! -…

Así fue como me senté y estuvimos charlando durante al menos 30 minutos de la vida, los países, su buen inglés, el Mekong, los templos de Angkor, Maradona, Messi, su profesión, la “mía” y muchos otros temas random.

Al rato, después de haber compartido varios minutos de buena conversación, el hombre me descoloca con un… (voy a escribir los diálogos en Español a modo de unificar el texto) – ¿Te gustaría venir a cenar a casa esta noche con mi familia? Mi mujer va a cocinar pescado. Mi sobrino también va a venir y me gustaría que te conozca ya que sos de Argentina -.

En ese preciso momento, mi chip argento se activó.

Ese chip de la desconfianza que había tenido guardado y por ende perdido por 5 meses en Nueva Zelanda, por un tiempo en Tonga y ahora en el Sudeste, se activó. Algún tipo de intuición esotérica me dijo que desconfiara.

Había algo que no estaba bien, y por más que el tipo parecía buena gente y su invitación legítima, yo en el fondo sabía que había algo que no estaba bien

Aún así, en ese momento decidí no hacerle caso a mi intuición.

Sentía que era el “viejo Exe” el que me hablaba, el que desconfiaba y el que me decía: – CHABÓN, ¡DECÍ NO!

Y como ya estaba harto del viejo Exe y esa pequeña voz era todo lo que quedaba de él, decidí no hacerle caso y responderle…

Sí, claro ¿por qué no?

Cabe destacar que me encontraba en un momento muy “especial” de mi viaje. Muchas coincidencias habían ocurrido para que yo esté en ese momento, en ese lugar y sinceramente no había conocido a ninguna persona que tuviera malas (o al menos distorsionadas) intenciones para conmigo. Entonces también, parte de mi – Sí -, partió de ese puerto.

Acto seguido, el hombre me dice que tenía cosas que hacer por la ciudad pero que la hija andaba por donde estábamos nosotros, por lo tanto, que podía encontrarme con ella e ir juntos a su casa, que el vendría después.

Ok pensé, todo el mundo tiene cosas que hacer y este tipo es un ser humano

Al cabo de 5 minutos, llega la hija.

De casualidad y gracias mi observación y lento andar, a la hija yo ya la había visto aproximadamente unos 50 mts al Sur de donde nos encontrábamos nosotros con el hombre, hablando con un rubio de ojos claros muy probablemente europeo.

¿Qué onda?– pensé…

Claro, puede ser que la hija lo haya chamuyado al padre que estaba en “X” lugar y en verdad estaba ahí haciéndose la linda con un europeo…

En ese momento el “viejo Exe” salió a la luz de nuevo: – TE QUIEREN CAGAR CHANGO, ¡HACEME CASO!

Omití la opinión del viejo Exe, saludé a la hija, me quedé charlando unos minutos con ambos hasta que su padre se fue.

Al rato de charlas intrascendentes, la hija me dice de irnos.

Le pregunté qué tan lejos quedaba su casa, como para volver luego y ella me dijo que no me preocupara que después, su primo (el sobrino que iba a Argentina) me iba a alcanzar al hostel en moto.

Ok

Acto seguido, nos subimos a una motito los dos (osea que íbamos de a tres: conductor, ella y yo, Cambodian Style).
Dimos un par de vueltas y llegamos a una zona “residencial” donde sólo se veía gente local.

Y yo.

Y el “viejo Exe”, obvio.

Entré al edificio, que tenía reja y subí con ella a un primer piso.

En este momento éramos nada más que ella y yo.

Al entrar al edificio el viejo Exe pensó en las mil formas de escapar en caso de que se pudriera todo y el panorama no se veía tan fácil pero tampoco imposible. El viejo Exe le recordó al Exe contemporáneo que su estatura frente a la de los camboyanos, ante eventuales conflictos, era “superior” (tampoco tenés que ser Michael Jordan para ser más alto que un camboyano) y que antes de viajar había practicado artes marciales…

¡Patrañas!– le respondí al viejo Exe, todo va a estar bien querido, respirá.

Llegamos a la casa, entramos y un riquísimo olor a comida salía de la cocina.

La casa era linda, estaba limpia y su mamá me recibió con un helado vaso de Coca-Cola. Me senté en la mesa y compartí unas palabras con ella mientras su hija miraba la tele y esperábamos al hombre. Todo muy normal.
La mujer sumó tranquilidad ya que era una madre y tenía toda la pinta de ser ama de casa y la situación en sí era bastante ordinaria: ella cocinando, su hija mirando la tele, el tipo afuera haciendo lo que sea que estaba haciendo…

Minutos más tarde cae el hombre.

Nos sentamos los 4 a la mesa y disfrutamos de un delicioso plato típico camboyano cuyo nombre no recuerdo pero era: pescado con arroz (obvio) + una sopa que sinceramente no sé qué tenía pero estaba exquisita.

El “sobrino” no había llegado aún y la cena estaba acabando.

Palabras van, palabras vienen y nuevamente volvió a colación el tema profesión. Yo no lo saqué, el lo sacó.

Entre otras cosas, el hombre me terminó contando que trabajaba en el casino de Phnom Penh como “jefe” de crupieres de mesas de Black Jack (los “dadores de cartas” en casinos) y que había trabajado en el casino toda su vida, empezando como empleado de limpieza y ahora siendo jefe. En conclusión, me contó como su vida había cambiado gracias a su insistencia y dedicación al trabajo.

Una vez que entramos en “confianza” me comentó también que él, con sus amigos muchas veces habían “engañado” al casino ya que él al estar adentro, conocía todos los movimientos y trucos habidos y por haber para hacer ganar a alguien y después repartir las ganancias…

¡TURBIO!– acotaba de fondo el viejo Exe

En este momento yo no indagué, ni le pregunté NADA, simplemente lo dejé hablar para ver qué tenía para decirme y el sólo fue llevando la conversación (con mucha cancha y estilo) hacia donde quería llegar: enseñarme cómo el y sus amigos cagaban al casino.

Me preguntó si quería aprender a lo que respondí que NO, porque jamás fui un fan del casino y tampoco estaba en mis planes ir al casino en Camboya. Insistió y para convencerme sumó a la hija a la convocatoria preguntándole algo como –hija, ¿no querés aprender vos también esto que hace mucho que te lo vengo diciendo y nunca te lo mostré?– lo cual a mi me pareció ultra raro: ¿un hombre le quería enseñar a la hija sus tramoyas entre amigos para cagar al casino? TURBIO al cuadrado.

Después de tanta insistencia terminé diciéndole que , que me mostrara, total yo ya estaba en el baile, no había plata de por medio y lo peor que podía pasar era que yo no entendiera su tramoya y listo, fin de la historia, adiós y hasta luego.

Así fue como nos fuimos del comedor/cocina a una habitación aledaña (que era la habitación del hombre y su mujer), donde había una cama matrimonial con dos mesas de luz, una mesa redonda y una puerta que conducía a un baño.

Entramos y el hombre sacó un paño de póker, fichas y cartas.

Nos sentamos enfrentados uno de cada lado y su hija en el medio.

Me preguntó si sabía jugar al Black Jack. Asentí y añadí un –ajammm

Después de risas, partidas de juego y momentos intrascendentes me explicó qué era lo que hacían con sus amigos:

Él le mostraba a sus amigos (en este caso a mí) la primer carta que se tiraba el crupier a sí mismo, de esta forma, sabiendo yo la carta que él recibía, podría decidir si apostar o no. En síntesis: Si el recibía una figura alta, yo no apostaría; si el recibía una carta baja, yo apostaría. A veces funcionaba, otras no, pero la mayoría de las veces siguiendo este patrón, terminaba ganando yo.

Sí, la tramoya parecía bastante boluda pero qué va, –estamos en Camboya– pensé, quizás acá no hay tantas cámaras como en otros casinos y algún que otro avivado le saca provecho a este tipo de situaciones. Obviamente también pensé que el viejo me estaba chamuyando pero no tenía sentido chamuyarme sin razón ni objetivo por lo que ese pensamiento murió al instante.

Hasta acá todo era color de rosa. Una familia camboyana me había invitado a cenar gratarola, había compartido buenos momentos y por qué no hecho nuevos amigos en un lugar tan particular…

De golpe y de la nada y como por arte de magia, el tipo mira su reloj y dice algo así como:

Uy! Me olvidé que justo hoy tenía una cita con Madame Elizabeth (nombre inventado, no lo recuerdo pero sí recuerdo que dijo “madame“), una de las señoras más ricas de la ciudad para jugar Black Jack con ella acá en casa. Ya que estás acá y ya que te expliqué la tramoya a vos y a mi hija, ¿por qué no hacen de cuenta que son pareja, jugamos y le sacamos plata a esta señora?

Imagínense mi cara e imagínense las palabras del “viejo Exe”:

TE DIJE PELOTUDO, TE QUERÍAN CAGAR! JAJA AHORA JODETE Y ARREGLATELAS SÓLO, YO ME TOMO EL LOPA!

Bueno viendo la que se me venía y siendo moderadamente inteligente (claramente si estaba ahí, super inteligente NO SOY) intenté que mi cara fuera totalmente disimulada de acuerdo a lo que realmente sentía.

Sentimiento: SOY UN ULTRA REPELOTUDO, ¡ME TENGO QUE IR DE ACÁ!

Cara: Me van a cagar de alguna forma u otra, tengo que disimular que aún no se dieron cuenta que me dí cuenta para poder zafar íntegro y en un solo pedazo…

Por lo tanto, opté por simplemente decir que no tenía plata para jugar y que no me interesaba jugar a lo que el tipo sacó dos billetes de 100 U$D de un cajón y me dijo, – Tomá, si no tenés plata no hay problema, con la plata que le vamos a sacar a esta señora, después me los devolvés -.

Momento turbio absoluto.
Habían 200 verdes arriba de la mesa y no eran de nadie.

Dato de color: ¡Qué boludo me siento escribiendo esto!

Volviendo a la historia…

De golpe, al instante que el tipo pone la plata arriba de la mesa, como si estuviera absolutamente todo arreglado (y lo estaba), se abre la puerta de la habitación y entra una MUY MALA ACTRIZ CAMBOYANA. O sea si me quedaba alguna duda de si me iban a cagar o no, se desvaneció con la presencia de éste personaje: una señora petisa, de rasgos camboyanos, super maquillada y demasiado empilchada, con aros, alhajas brillantes y una actuación muy… obvia.
El resto de los personajes estaban bien caracterizados. Éste: NO.

Cuando entró la vieja a la habitación yo ya había aceptado que de alguna forma iban a querer cagarme y mi personaje (al menos en mi interior) cambió totalmente.

Volví a ser el Exe argento. El Guerrero.

El Exe que andaba en bicicleta de noche por las calles de Villa del Parque mirando a la gente a la cara, esperando ser cagado en cualquier momento.

No me iba a dejar cagar pero tampoco quería que ellos supieran que yo sabía entonces tenía que hacerme el boludo y “bailar”.

Y entonces bailé.

Me hice soberanamente el boludo para evaluar el mejor momento para dejar a todos de cara y que no haya vuelta atrás. Dejé que todo fluyera pero a la vez, al dejar que todo fluyera, la cosa cada vez se iba poniendo más y más turbia

La vieja entró con actitud sobrante y saludó al viejo. Él le preguntó cuánto iba a apostar a lo que ella sacó de su cartera un fajo con supuestamente $2000 USD. Ya habían $200 USD arriba de la mesa.
La vieja se hizo la canchera y dijo algo como –bueno bueno, veo que ya empezaron sin mí así que ¡vamos a jugar!

Yo: mudo y sonriente.

La hija del tipo, ahora sentada a mi lado, me agarra la mano para hacer de cuenta que éramos pareja. TURBIO.
Le saco la mano.

El tipo se sienta, reparte las cartas, yo no las agarro, las agarra la hija y el juego comienza.
La hija supuestamente apostaba por los dos pero yo en ningún momento toqué una carta.

Yo había elegido mi estrategia: empacarme, enmudecerme y hacerme el boludo.
No participar y hacerme el que no entendía nada de lo que estaba pasando haciendo de cuenta que la que estaba jugando era la piba y yo estaba ahí de espectador. Pero tenía un punto en contra: Estaba sentado en la mesa. Y si estás sentado es porque jugás. Y si jugás, pagás.

Mano tras mano, la piba que estaba a mi lado ganaba y ganaba y ganaba. La pésima actuación de la vieja ofuscada por perder, confirmaba más la irrefutable hipótesis de que estaba todo armado.

Decidí esta vez, escuchar a mi intuición o mejor dicho al viejo Exe que me decía: – LA PIBA YA GANÓ MUCHO, AHORA SE VIENE EL GARROTAZO AMIGO, ¡HUÍ! 

Escuché a mi intuición y pedí permiso para ir al baño.

Por suerte no tenía mochila y llevaba todo lo que tenía en los bolsillos: billetera y celular.

Me miré al espejo, puse cara de perro malo, me mojé la cara, me pegué algunas cachetadas y medité sobre la mejor forma de irme de ese lugar sano, salvo, con mi celular y billetera intactos.

Abro mi billetera: $320 USD.

Decido sacar los $300, metérmelos en mis partes nobles junto con mi celular (¡gracias a dios tenía calzón!) y dejar en la billetera sólo $20. Yo ya les había dicho que no tenía plata.

Tiro la cadena del inodoro e intento darle vida a mi cara que como se imaginarán estaba algo PÁLIDA.

Salgo del baño con cara de perro y me siento, esta vez con personalidad cambiada, dispuesto a no comerme ninguna y soltarle riendas al guerrero.

El tipo reparte las cartas, la  piba las agarra, juegan y la vieja va ALL-IN o sea apuesta TODO.

Los 3 me miran a mí con cara de… – ¿Qué vas a hacer? – como si yo tuviera que tomar una decisión.

Yo me río y digo:

Yo no tengo que tomar ninguna decisión. Ella es la hija de él, no es mi pareja. Esa plata que está en la mesa no es ni mía ni de ella, es de él y yo acá vine a conocer a su sobrino que supuestamente va a ir a estudiar a Argentina. Yo no le voy a pagar nada a nadie porque no estoy jugando así que arréglense entre ustedes

PUM, BOMBAZO! HIROSHIMA (con todo respeto) UN CHASKIBUM AL LADO DE LA ATMÓSFERA QUE SE RESPIRABA EN ESE CUARTO.

En definitiva, se pudrió todo.

La vieja levantó la voz y dijo que no podía ser que yo estuviera sentado en la mesa y no jugara, se hizo la enojada con el tipo e hizo todo tipo de espamento. Yo, repetía una y otra vez lo mismo y mi carácter empezaba a elevarse. Toda la paz y tranquilidad a la mierda, estaba dispuesto a arrancar cabezas si era necesario y ellos se dieron cuenta.

Con el ambiente caldeadísimo, y yo dispuesto a comer camboyano en brochette, el tipo me invita a salir de la habitación para hablar. Salimos de la habitación y en el comedor donde habíamos comido antes, había dos pibes de mi edad o quizás un poco más grandes, uno alto y flaco y otro alto y gordo.

En ese momento casi me hago pis encima porque en serio, pensé lo peor. Y cuando digo lo peor me refiero a LO PEOR.

Me siento con el tipo en el sillón y el tipo me dice algo así como:

Mirá, la señora esa apostó casi $2000 USD y alguien le va a tener que pagar… – 

Yo, con la poca energía que me quedaba después de ver tan oscuro panorama le respondo:

Te dije desde el minuto 1 que no tengo plata, yo vine acá a conocer a tu sobrino, no a jugar al póker -, y al momento de decirle esto, saco la billetera y le muestro que sólo tenía $20.

El tipo, viendo mi cara de pobre y habiendo visto mi billetera, gracias a dios me pide que le dé esos $20 y que me vaya.

Yo, viendo que la cosa no venía violenta desde ningún punto de vista, le doy los $20 y le digo que ellos me habían prometido llevarme a mi hostel así que por favor que me llevaran porque no tenía ni la más pálida idea de dónde estábamos.

El tipo me dijo – Ok, mi sobrino te va a llevar

Resulta que uno de los urzos que estaba ahí realmente era su sobrino…

A todo esto, cuando me estoy yendo de la casa, bajando las escaleras con la hija y el sobrino, le digo a la piba que lo que hacían ESTABA MUY MAL, y que tenían que agradecerle a dios que yo era una persona tranquila, que cualquier otro podría haber arrancado a las piñas y haberles prendido fuego la casa.

Por otro lado, una vez ya en la moto del primo, de tanto estrés me había olvidado que me había puesto el celular en mis huevines por lo que lo obligué a dar la vuelta y volver a la casa a buscar mi celular (Sí, un demente total pero sinceramente ya estaba más allá del bien y del mal).

Volvimos, entramos y vi la situación más cómica de mi vida: la vieja concheta, el tipo, su hija y su mujer, todos totalmente fuera de su personaje, en la cocina hablando. Al verme todos pusieron cara de “¿qué hace este muñeco acá?”.

Les dije que alguien me había robado el celular y que si no lo encontraba se iba a pudrir todo. Yo ya estaba totalmente fuera de mí.

Fui a los lugares de la casa en donde había estado sentado (que no eran muchos) y busqué y busqué.

En un momento se me ocurrió ir al baño y ahí fue donde bajé 3 millones de cambios y me acordé de dónde tenía el celular y la plata.

Salí del baño, ni los miré, volví a bajar y me fui.

El sobrino encendió la moto y emprendimos la vuelta al hostel.

Una vez en el hostel, le cuento todo el episodio al de la recepción y me muestra un cartel ENORRRRME que estaba AL LADO DE SU CABEZA, en la recepción cuya leyenda decía:

“BEWARE OF THE POKER SCAM”

Exe Guerra Written by:

Primero fue Nueva Zelanda. Después Tonga, Asia y Argentina. En Australia encontré el amor (y la muerte). Hoy: Irlanda. Mañana: Dinamarca. Intentando descubrirme a mí mismo a través de estos textos que nacen en mi corazón.

40 Comments

  1. Flor
    14 marzo, 2016
    Reply

    Sos un genio muy gracioso como lo contaste jajajajaj.un bajón la situación q pasaste pero como lo dijiste fuiste medio medio en entrar en esa gracias x la history

    • 14 marzo, 2016
      Reply

      Bajón absoluto pero por suerte salí ileso! 🙂

  2. Florencia
    14 marzo, 2016
    Reply

    Me leí todo hasta el final con el corazón en la boca. Me faltaban los pochoclos jaja

    • 14 marzo, 2016
      Reply

      jajaja la próxima vez que lo publique voy a poner una leyenda: LEER CON POCHOCLOS EN MANO! 🙂

  3. 14 marzo, 2016
    Reply

    Me pasó exactamente lo mismo cerca del río en Phnom Penh. Una chica me preguntó de dónde era y cuando le dije que era mexicano, me contestó que un primo suyo se iba a trabajar a México. Obviamente no le creí y me fuí inmediatamente… Seguro la cosa no hubiera terminado nada bien.

    Unos días después, conocí a un señor neozelandés al que le pasó lo mismo… No es nada raro!

    Saludos y gracias por compartir 🙂

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Gracias por comentar 🙂 para mí no fue tan obvio o simplemente yo estaba más susceptible (o idiotizado?) y bueno… me dejé llevar jajaja 🙂

  4. Melina
    14 marzo, 2016
    Reply

    Jajajaja sos un genio. Me rei mucho y Muy bien redactado. Por momentos me quedensin aire. Jajajaj
    Groso gracias por la data.

  5. Romy
    14 marzo, 2016
    Reply

    Que buena narración de tu historia…la ley completa…fue hasta cómico la manera que cuentas el final…gracias por compartirla…suerte 🙂

  6. Romy
    14 marzo, 2016
    Reply

    “Lei”….el corrector …. :(… suerte

  7. Facu
    14 marzo, 2016
    Reply

    Jajajajaja muy bueno ame atrapo desde la primera oración pensé que te iba a violar el chino

  8. Dani Vilá
    14 marzo, 2016
    Reply

    Exe… para mi esto va directo a guión de Hollywood!!
    Es bueno poder mirar con retrospectiva y decir: Joder que safaste jajaja
    Qué lindo es leer un poco de tu viaje.
    Se te extraña (un poco nomás), ¡qué loco que estemos todxs tan dispersos!
    Te mando un beso y un abrazo enormee!

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Gracias Dani, sos lo más de lo más! 🙂 🙂

  9. Araucaria Viajera
    14 marzo, 2016
    Reply

    ¡Entretenida tu historia!, pero casi me da un infarto cuando regresaste por el celu

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Gracias! Estaba fuera de mi, imaginate mi cara cuando me acordé dónde lo tenía jajajaja 🙂 Saludos!

  10. Matias
    14 marzo, 2016
    Reply

    Excelente chabon! Muy bien contada
    Se quedó dormida mi novia por leerlo.

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Gracias loco! Se ve que a tu novia no le gustan las historias de suspenso jaja, abrazo 🙂

  11. Valentino
    14 marzo, 2016
    Reply

    Lo que me reí con tu historia! Me sentí muy identificado! jajaja Zafaste muy bien!!! En días me voy para el sudeste asiático así que espero traerme muchas historias también. (No tantas de este tipo.. Espero.. jajaja)

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Éxitos en tus viajes querido, olvidate, historias vas a sumar, quieras o no! 🙂

  12. eliana
    14 marzo, 2016
    Reply

    genio!!!! jajaj

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Nooo yo sólo conté mi historia, nada de genio 🙂 🙂

  13. Tubiiii
    14 marzo, 2016
    Reply

    Para cuando el libro de suspenso? Que cagaso! En todo momento me lo imagine tipo película, y me fue inevitable no pensar en lo que hubiera hecho yo en ese momento pero… que se yo que hubiera hecho ahí! ?!?!?!? Jajaja Hay que estar ahí para saberlo! Gran anécdota!

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      jjaja tal cual como te lo imaginaste, así fue! Gracias amiga 🙂

  14. Nico
    14 marzo, 2016
    Reply

    Jajaj esta historia vale más que 20 USD; momentos de boludo tenemos todos!

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Ufff encima me la acuerdo como si hubiera sido ayer! Gracias por comentar 🙂

  15. Zoe
    14 marzo, 2016
    Reply

    Tremenda anécdota! Y coincido con lo de los pochoclos, jaja.
    Si te parece más adelante te contacto para consultarte algunas cositas para un futuro viaje.
    Saludooosss 🙂

  16. FlorC
    15 marzo, 2016
    Reply

    Pegada al celu hasta el final de la historia! Que cagazo jaja! Excelentemente contada!

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Me alegro que haya gustado tanto, gracias! 🙂

  17. María Florencia
    15 marzo, 2016
    Reply

    Ay pibe!!!!me hiciste cagar en las patasssssssssss!!! te leía y por momentos me leìa a mí cuando viajo y me mando alguna kamikazeada loca peroooooooooo con el chip argento zafo 😉 Gracias por tu comentario, estas para escribirte un libro 😉

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Gracias a vos por tu comentario 🙂 🙂

  18. María Florencia
    15 marzo, 2016
    Reply

    sorry, pero tenía que decir èsto: què pasa?? todas las florencias te hacemos comentarios?? jejejjej!! yo soy otra eh 😉

    • 15 marzo, 2016
      Reply

      Se ve que la cigüeña se vio inspirada con las Florencias jajaja 🙂

  19. Agustin
    15 marzo, 2016
    Reply

    Un genio exe ! A mí me pasó algo parecido en 2003 en el centro , pero en un putero! Que grande !!!!

  20. Gustavo
    15 marzo, 2016
    Reply

    Geniooooo! Excelente relato, aunque terrible experiencia… Abrazo!

  21. Maru
    1 mayo, 2016
    Reply

    Dios mio Exe!!! Que anecdota!!!! que gran capacidad de mantener la calma a pesar de todo el cagaso!!! Hoy la verdad que te debes reir mucho,… pero en el momento que experiencia jodida!!! jajaja! Beso!!!

    • 3 mayo, 2016
      Reply

      JAJAJA siii Maru el otro día justo uno de mis mejores amigos leyó la nota y estuvimos hablando un largo rato al respecto y riéndonos mucho pero en ese momento me sudaban las manos! 🙂 beso grande!

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