Activar

Guerra amanece. Durmió MAL.

¿Quién duerme bien después de un viaje tan largo sin todavía entender nada?

-Al menos en el hostel se escuchan voces en español – le informa su mente.

-¡Estás en Oceanía capo!-, de nuevo, su mente.

El guerrero sonríe.

Activation Mood arrancanding in 3, 2, 1…

TRÁMITES.

Chip para el celular.

IRD (CUIT kiwi, por si pinta algún laburín).

Cambiar PESOS argentos a New Zealand Dollars.

Rezar porque aquella persona que comentó en un grupo de Facebook que todavía cambian pesos, no haya sido un reverendísimo hijo del rigor.

Abrir cuenta kiwi y depositar dinerillo.

Ducha. Ascensor. Breve charla con Pájaro (ya íntimos).  Orientación de los edificios a visitar en un mapa. Abandonar hostel. Desayunar en Mc Donald´s y robar wi fi. Sacarle foto a estupideces y enviarlas por watsap a amigos. ACTIVAR.

Aquí Guerra se dio cuenta que iba a tener que hablar en inglés, pensar en inglés, expresarse en inglés. MIERDA.

Chip para celular: Hecho.

IRD: Hecho. Acá Guerra tuvo miedo. Ingresó a Kiwiland as a tourist, so… ¿por qué querría sacar el IRD si (supuestamente) no va a trabajar? Miedo a ser exportado en ascenso. No worries, le dijo su otro yo Kiwi.

Cambiar pesos.

Cambiar pesos.

Cambiar pesos.

Guerra se recorrió Queenstreet en busca de la mejor rate para sus mugrosientos pesos. Encontró la best rate y cambió pesos a kiwidollars.

¿Qué carajo harán con los pesos argentos estos muchachos?

Guerra se imaginó un sinfín de posibilidades, desde usarlos para limpiarse los cantos (no hay bidet y nuestros papeles son bastante friendly para limpiada de cantos) hasta papel picado.

El pensamiento le duró lo que la oriental (ahora presumo, malaya. ¿Malaya? Malaya…) demoró en entregarle los dollars.

FELICIDAD.
MIEDO.

¿Y si me roban?

Directo a un banco. ¿A qué banco? ¿Cuál es mejor?

Guerra, publicista, fiel creyente de las primeras impresiones, elige las cosas por etiqueta.

ANZ, noventoso, horrible.

Westpack, no tiene ninguna “NZ” en su nombre.

BNZ, visualmente atractivo.

BNZ.

Guerra cruza la calle en diagonal y se dirige al BNZ. Teme ser traicionado por su inglés y que lo caguen soberanamente sin que se dé cuenta. Entiende que el banquero le dice que no puede abrir una cuenta por ser turista. El banquero consulta con un colega. El colega asiente.
Guerra transpira.
El banquero le informa que sí puede abrir la cuenta.

Había más gente en el Mc Donald´s que en el banco. Welcome to Kiwiland!
Había más gente en el Mc Donald´s que en el banco. Welcome to Kiwiland!

FELICIDAD.

Guerra abre su cuenta, deposita su dinero, y recibe una tarjeta de débito. Se imagina lo tedioso que debe ser para un turista abrir una cuenta en Argentina.

Todavía hay sol.

Tourist Mode: ON.

 

Exe Guerra Written by:

Primero fue Nueva Zelanda. Después Tonga, Asia y Argentina. En Australia encontré el amor (y la muerte). Hoy: Irlanda. Mañana: Dinamarca. Intentando descubrirme a mí mismo a través de estos textos que nacen en mi corazón.

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